NUESTROS PRODUCTOS

MISCELANEO

Horario Normal

Lunes 9:00 AM - 5:00 PM
Jueves 9:00 AM - 5:00 PM
Sabados 9:00 AM - 5:00 PM

GUIAS Y LECTURAS

Usted está aquí: Inicio > Consejos del Doctor IVAN FIGUEROA!

Girl_and_laptop_reversed_is.jpg
Por Iván Figueroa Otero, MD, FACS, FAAMA


Recientemente, la Organización Mundial de la Salud declaró las microondas como cancerígenas. Ante el inevitable progreso tecnológico de nuestros sistemas de comunicaciones y generación de energía, se acerca una crisis. Los actuales equipos electrónicos exponen a los seres humanos de todos los niveles sociales y edades, a un bombardeo incesante de emanaciones electromagnéticas (EMF) en sus hogares, áreas de trabajo y escuelas. Es sumamente necesario identificar esta invisible y silenciosa contaminación por sus efectos progresivos y devastadores sobre el funcionamiento del organismo humano.

Los equipos que más contribuyen a los efectos sobre el cuerpo son los de uso más cercano a la persona, tales como los teléfonos celulares, laptops, y computadoras de escritorio, a los cuales estamos “conectados” un tiempo significativo de nuestro quehacer diario. De éstos los que más preocupan a la comunidad médica y al público en general, son los teléfonos celulares y los efectos de sus microondas sobre el funcionamiento del cerebro. Existe una alta probabilidad de que éstas contribuyan al desarrollo de tumores cerebrales tanto en adultos como en niños y niñas. La reciente adquisición de sistemas de WIFI (hot spots) en los sistemas escolares, aumenta el riesgo de estos casos entre la población estudiantil.

Además de los efectos específicos mencionados previamente, se cree que estas emanaciones podrían provocar síntomas menos evidentes, como desgaste mental y físico, desórdenes del patrón del sueño, ansiedad, depresión y problemas en la concentración y memoria.

Estamos en una encrucijada en la cual la comunidad científica aún no acepta definitivamente la relación de causa y efecto de los EMF y ciertas enfermedades. Esta situación recuerda la negativa en el pasado de aceptar la relación entre el asbesto y el cáncer pulmonar; entre el plomo en las pinturas y gasolina con el daño neurológico y entre el cigarrillo y el cáncer pulmonar. Hoy sabemos que esta negación le costó la vida a millones de seres humanos.

Lo peligroso de esta inminente crisis de salud mundial, es que sus efectos son silentes y graduales, como una gota de agua que cae sobre la roca, y no es hasta varios años después que vemos el desgaste que ha ocurrido sobre la misma. Los humanos deberíamos aprender de las experiencias del pasado y no repetir los mismos errores de anteriores generaciones. La cooperación entre la industria, las organizaciones reguladoras gubernamentales, la comunidad científica y los grupos de acción comunitaria podrían prevenir esta inminente epidemia mundial. Esto se puede obtener sin frenar el desarrollo tecnológico e industrial, tan importante para la evolución económica mundial.

Hay muchas formas de mitigar los efectos sobre el organismo, pero ninguno tan efectivo como disminuir el tiempo y grado de exposición a los EMF, especialmente en niños y niñas. Pero, por ahora, sólo podemos controlar el tiempo siendo precavidos, ya que el grado de exposición depende de la manufactura de equipos más eficientes y de regulación gubernamental de las emisiones. Afortunadamente, algunos productos han salido al mercado para mitigar los efectos individuales; infórmate e investiga las opciones cuidadosamente.

El autor es cirujano pediátrico retirado, certificado nacionalmente en acupuntura médica.

Fuente: TuSaludPR.Com

Estos son los síntomas que deben observar en sus hijos relacionados a la exposición de los WiFi escolares. Ivan

En orden de frecuencia son:

  1. Dolor de cabeza (3-5 x semana)
  2. Nausea, mareos y vértigos que mejoran al salir del salón
  3. Problemas visuales y auditivos (de aparición reciente)
  4. Taquicardia (corazón acelerado) mejora al dejar el salon
  5. Cuadro parecido al déficit de atención e hiperactividad (que no existía antes de exponerse al WiFI) 
  6. Erupciones cutáneas pasajeras que desaparecen en los fin de semana
  7. Insomnio
  8. Sudoración nocturna sin fiebres de duración irregular